El precio es el pago o recompensa asignado a la obtención de un bien o servicio. Fijar un precio es por tanto un factor fundamental para efectuar una venta entre dos partes, ya que debe ser lo suficientemente elevado para que al ofertante le compense desprenderse del bien o prestar el servicio, y simultáneamente lo suficientemente bajo para que el demandante adquiera el bien o consuma el servicio.
Permíteme una pregunta, cómo pones precio a tu trabajo? o a tu tiempo, a tus productos…
Lo que se me ha enseñado durante mi formación reglada es que primero haces un estudio de viabilidad. Estimas tus costes fijos, tus costes variables, las unidades que esperas vender, el margen que debes obtener para que todo tenga sentido, y voilà, habemus precio. Ahora estimas si vas a conseguir vender las unidades necesarias, y ya sabes si tu producto es viable o tienes que dedicarte a otra cosa.
Sin embargo en ninguna de mis experiencias laborales en desarrollo de software se ha seguido este proceso para establecer el precio de un proyecto. Sí, he hecho estudios de viabilidad en los que he estimado el coste que tendría el proyecto, y sí se han utilizado para realizar una propuesta técnica y económica al cliente, pero no para fijar el precio. El proceso que se ha seguido en mi experiencia es encontrar el precio máximo que el cliente está dispuesto ha pagar, sin importar casi nada el coste.
Como inciso el precio del mantenimiento de software sí suele estar más correlacionado con su coste.
¿Por qué el desarrollo software es diferente? El proceso de desarrollo software en general, y por tanto el de ventas en particular, es bastante diferente a los modelos tradicionales porque :
- Reutilización : el producto se desarrolla una vez y se vende “infinitas” veces.
- Difícil reutilización : producto a medida.
Al primer modelo pertenecen Windows o Angry Birds son ejemplos de productos software utilizado por millones de usuarios que se venden por cientos de euros o unos pocos euros respectivamente. En este modelo resulta extremadamente complicado prever el número de licencias que venderás: 1, 1.000 ó 100.000.000? Como veis sus precios en general no se correlacionan con sus costes, porque es más fácil estimar el precio que tus clientes están dispuestos a pagar.
Un caso particular de este modelo es el software de licencia gratuita, como WordPress, que obtienen sus ingresos de otras fuentes.
Por tanto el éxito en este modelo se basa en un producto de calidad adecuado a un nicho y circunstancias y una buena labor de comunicación.
Al segundo modelo pertenecen los desarrollos a medida medianos, grandes o gigantes. Comercialmente resulta misión casi imposible conseguir que dos clientes diferentes reutilicen un mismo proyecto a medida. Por ejemplo si desarrollar un software que gestione por ejemplo pólizas de seguros costase 1 millón de euros (incluyendo impuestos, márgenes…), y hay por ejemplo 10 clientes potenciales en España, vender el proyecto a 2 clientes por 1 millón a cada uno y desarrollar 2 proyectos a medida es más fácil que desarrollar el producto una vez y vender 2 licencias del mismo por medio millón a los dos mismos clientes.
En este segundo modelo además se añade la poca posibilidad de reutilización. Si el mismo equipo realizase los dos proyectos sin reutilizar código, sólo su experiencia, el coste del segundo sería menor pero parecido al coste del primero (a mismas funcionalidades).
Una vez más, el precio tiene poco que ver con el coste, al menos con el coste potencial. Así, en este segundo modelo la labor comercial es crucial para fijar un precio y cerrar la venta.
Por cierto, en uno de los dos modelos la palabra sinergia tiene un lugar privilegiado reservado y en el otro está desterrada del vocabulario.