Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas
R. Tagore

Hello World Swing

import java.awt.Button;
import java.awt.Container;
import java.awt.event.ActionEvent;
import java.awt.event.ActionListener;

import javax.swing.JFrame;
import javax.swing.JLabel;
import javax.swing.JOptionPane;
import javax.swing.JPanel;
import javax.swing.JTextField;

public class HelloWorldSwing extends JFrame {

private static final long serialVersionUID = 4648172894076113183L;

private Container container;
private JPanel panel;
private JLabel label;
private Button button;
private JTextField textField;

public HelloWorldSwing() {
container = getContentPane();
panel = new JPanel();
label = new JLabel(“Label”);
button = new Button(“Click me!”);
textField = new JTextField(“Text”, 10);

button.addActionListener(new ActionListener() {
@Override
public void actionPerformed(ActionEvent e) {
JOptionPane.showMessageDialog(null, “Hello World!”);
}
});
panel.add(label);
panel.add(textField);
panel.add(button);
container.add(panel);

setTitle(“Hello World Swing!”);
setLocation(100,100);
setSize(500, 200);
setVisible(true);
}

public static void main(String…args) {
//        System.out.println(“Hello World!”);
HelloWorldSwing hws = new HelloWorldSwing();
}

}

 

 

 

El precio de tu trabajo

El precio es el pago o recompensa asignado a la obtención de un bien o servicio. Fijar un precio es por tanto un factor fundamental para efectuar una venta entre dos partes, ya que debe ser lo suficientemente elevado para que al ofertante le compense desprenderse del bien o prestar el servicio, y simultáneamente lo suficientemente bajo para que el demandante adquiera el bien o consuma el servicio.

Permíteme una pregunta, cómo pones precio a tu trabajo? o a tu tiempo, a tus productos

Lo que se me ha enseñado durante mi formación reglada es que primero haces un estudio de viabilidad. Estimas tus costes fijos, tus costes variables, las unidades que esperas vender, el margen que debes obtener para que todo tenga sentido, y voilà, habemus precio. Ahora estimas si vas a conseguir vender las unidades necesarias, y ya sabes si tu producto es viable o tienes que dedicarte a otra cosa.

Sin embargo en ninguna de mis experiencias laborales en desarrollo de software se ha seguido este proceso para establecer el precio de un proyecto. Sí, he hecho estudios de viabilidad en los que he estimado el coste que tendría el proyecto, y sí se han utilizado para realizar una propuesta técnica y económica al cliente, pero no para fijar el precio. El proceso que se ha seguido en mi experiencia es encontrar el precio máximo que el cliente está dispuesto ha pagar, sin importar casi nada el coste.

Como inciso el precio del mantenimiento de software sí suele estar más correlacionado con su coste.

¿Por qué el desarrollo software es diferente? El proceso de desarrollo software en general, y por tanto el de ventas en particular, es bastante diferente a los modelos tradicionales porque :

  1. Reutilización : el producto se desarrolla una vez y se vende “infinitas” veces.
  2. Difícil reutilización : producto a medida.

Al primer modelo pertenecen Windows o Angry Birds son ejemplos de productos software utilizado por millones de usuarios que se venden por cientos de euros o unos pocos euros respectivamente. En este modelo resulta extremadamente complicado prever el número de licencias que venderás: 1, 1.000 ó 100.000.000? Como veis sus precios en general no se correlacionan con sus costes, porque es más fácil estimar el precio que tus clientes están dispuestos a pagar.

Un caso particular de este modelo es el software de licencia gratuita, como WordPress, que obtienen sus ingresos de otras fuentes.

Por tanto el éxito en este modelo se basa en un producto de calidad adecuado a un nicho y circunstancias y una buena labor de comunicación.

Al segundo modelo pertenecen los desarrollos a medida medianos, grandes o gigantes. Comercialmente resulta misión casi imposible conseguir que dos clientes diferentes reutilicen un mismo proyecto a medida. Por ejemplo si desarrollar un software que gestione por ejemplo pólizas de seguros costase 1 millón de euros (incluyendo impuestos, márgenes…), y hay por ejemplo 10 clientes potenciales en España, vender el proyecto a 2 clientes por 1 millón a cada uno y desarrollar 2 proyectos a medida es más fácil que desarrollar el producto una vez y vender 2 licencias del mismo por medio millón a los dos mismos clientes.

En este segundo modelo además se añade la poca posibilidad de reutilización. Si el mismo equipo realizase los dos proyectos sin reutilizar código, sólo su experiencia, el coste del segundo sería menor pero parecido al coste del primero (a mismas funcionalidades).

Una vez más, el precio tiene poco que ver con el coste, al menos con el coste potencial. Así, en este segundo modelo la labor comercial es crucial para fijar un precio y cerrar la venta.

Por cierto, en uno de los dos modelos la palabra sinergia tiene un lugar privilegiado reservado y en el otro está desterrada del vocabulario.

Mi jardín en Invierno 2012

Lo más notable de este invierno ha sido la extrema sequia, únicamente ha llovido dos o tres veces, y la última y más abundante, durante el último fin de semana de invierno, ha llovido menos de 4mm en total (en Matacán, pero en Doñinos habrá sido similar). De hecho han muerto algunas plantas de exterior, a destacar las lechugas trasplantadas a macetas y el bambú en la UCI. Uno de los tomillos limoneros no levanta cabeza.

En cuanto a las heladas, no han sido supuesto ningún problema a pesar de que ha habido más días de los que yo preveía con -5º o menos, que es el umbral para muchas de las especies que había consultado. El huerto ha aguantado muy bien, se mantiene un par de grados o tres por encima del resto del jardín a pesar de su orientación norte, y el jardín se mantiene un par de grados por encima de la maleza del otro lado de la carretera. De hecho las cencelladas, producidas por la combinación de heladas, niebla y viento, en el huerto han sido inexistentes, en el jardín pequeñas y fuera notables.

Hasta marzo el viento no ha vuelto a ser molesto. A pesar de estar situada en un rincón, la madreselva no termina de despuntar y ha sido derribada nuevamente por una racha de viento recientemente. Nuevamente, el huerto se halla más protegido que el jardín, y el jardín más protegido que la carretera.

En resumen, durante todo el invierno se ha estado muy a gusto tumbado en el jardín a las horas centrales de casi todos los días, debido al abundante sol (por las escasísimas nubes) y la baja intensidad del viento, que han propiciado elevadas temperaturas durante el día. El termómetro en enero llegó a marcar 40 grados al sol!!!, siendo habitual que superase los 30º al sol y rozar los 20º a la sombra. Y lo que es un indicador más claro, los gatos se ponían a la sombra cuando salían al jardín a las horas centrales y se echaban una siesta (después de haber hecho la suficiente cantidad de mal, por supuesto). Una vez adquirida primero la mecedora y luego la hamaca, he podido disfrutar de varias siestas y sesiones de top less :)

Pero esta situación no es agradable: puede que el aumento de temperatura sea incluso beneficioso, pero sin lugar a dudas la sequía pasará factura.

Finalmente, durante todo el invierno he estado enterrando los residuos orgánicos en la tierra a modo de compostaje. Únicamente he podido procesar una tira de tierra de unos 3 metros por metro y medio, que espero utilizar ahora en primavera para plantar las nuevas plantas del huerto en la modalidad de bancal profundo.

Soy Titanio

Remezcla del Titanium de David Guetta con una base de Queen (Show must go on).

YouTube Preview Image

Impresionante en una clase de Ciclo Indoor, letra e imágenes que no te (deberían) dejan indiferente.

You shout it loud, but I can’t hear a word you say
I’m talking loud, not saying much
I’m criticized, but all your bullets ricochet
you shoot me down, but I get up

I’m bulletproof, nothing to lose
fire away, fire away,
ricochet you take your aim
fire away, fire away

(you shoot me down, but I won’t fall
I am titanium) (x2)

La cláusula Van Halen

Leído originalmente en esta entrada de elblogsalmon. En ella se hace eco de un ingenioso mecanismo que utilizaba el grupo de rock Van Halen a la hora de firmar sus contratos.

Consiste en incluir en mitad del contrato, lo más oculto posible entre el resto de cláusulas y condiciones, una simple cláusula en la que el grupo exigía que en su camerino debería haber en todo momento, desde la llegada del grupo hasta la finalización de su actuación, un recipiente con M&Ms (cacahuetes de varios colores) pero que no debía contener ningún M&M de color marrón. En caso de que esta cláusula no se satisficiese, la banda se reservaba el derecho a cancelar el contrato pero cobrando su integridad.

Por qué? Por qué resulta tan altamente recomendable?

Piénsatelo un solo momento por favor…

Esta cláusula de muy bajo coste para el proveedor supone sin embargo un riesgo inasumible para el mismo. De hecho, yo no la firmaría tal cual bajo ninguna circunstancia. La renegociaría ya que da la posibilidad al cliente de traerse de casa un M&M marrón, añadirlo al recipiente con los demás, y reclamar posteriormente la cancelación del contrato así como el importe íntegro por sus servicios no prestados.

Supongo que ya verás por donde van los tiros.

Es un mecanismo que permite al grupo conocer nada más llegar si el proveedor ha cumplido su contrato como se esperaba, ya que si no había un recipiente con las golosinas, sin ninguna de color marrón, significa que el proveedor no se ha leído o no ha prestado atención al contrato, o que directamente ha decido ignorar detalles que consideraba banales (pero que quizás no lo fuesen para el cliente). Por tanto, la banda podría esperar más “detalles” ignorados por el proveedor en otros aspectos como seguridad, sonido, iluminación…

En lo personal es un pequeño truco que he utilizado cuando debo seleccionar personas. Suelo incluir alguna observación no técnica aparentemente superficial y desligada del objetivo, consiguiendo así una reacción más natural del candidato.

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