Las sirenas poseen un arma más poderosa que su canto: su silencio
Franz Kafka

Archivos del día 3 de March del 2008

Destino: Aranda del Duero

castillo_pennafiel.JPGMaravilloso finde semana en Aranda del Duero y sus alrededores: Peñafiel, Mambrilla de Castrejón y Sacaramenia.

Nos dejamos una visita por cumplir, la bodega Legaris. Una manifestación y un estupendo atasco a la salida. Pero bueno, la alternativa, un par de vinos estupenddos (Protos y Pago de Carraovejas) por el centro de Peñafiel no estuvo mal. Para otra visita me gustaría volver a subir al castillo de Peñafiel, es un espectáculo.

Las fotos las podéis consultar aquí

Asador Molino de Palacios

Para empezar bien el fin de semana, un buen lechazo. Sobre el Duero se encuentra un molino reconvertido en restaurante, junto a un parquecillo en la orilla para bajar la comida con un paseo, bastante bien decorado, hogareño y modernete. Se come muy bien (los níscalos con chorizo no los recomiendo y la morcilla un poco delgada), la carne es excelente y muy bien cocida y presentada. Salimos a 40 euros por cabeza con ración y media para compartir (4 personas), 2 cuartos de lechal con su ensalada, vino, postres, café de puchero y propina.

Bodegas Mambrilla

alidis.jpgTiempo ha que quería visitar esta bodega, en Mambrilla de Castrejón. Su vino, Alidis, excelente, el mejor que llevo probando 3 años en la Riberexpo; y su vino de autor, Expresión… sublime. Una visita agradable, entretenida y provechosa, terminando con dos botellas de vino excelentes sobre una mesa durante una o dos horas; incluso Álvaro probó el vino!

Y nos recomendaron un sitio para tomar lechazo al horno, el Nazareno en Roa. Pa otra visita. 

Noche en Aranda

santa_maria_aranda.JPGUna tierra estupenda. El pueblo huele a leña, a humo de leña y a lechazo dependiendo de la hora. La gente, de 10 (Elsa, Cristina, Ana, Rantón, Pichi…) y esas bandas que se pintan en la carretera que en el resto de España las utilizamos como acelerador de coches, allí tiene un uso raro, de paso para peatones. Un par de vinos, unas sartenadas por el centro, y la cena está lista ! El primer bar me gustó, con su terraza donde sentarte a hablar, cerrada e independiente del resto del bar. Luego pues más de lo de siempre. Dios, cómo odio el humo !

Más lechazo en Sacramenia

sacramenia.JPGEn el restaurante Maribel. A pesar de que todos coincidimos en lo buenísimo que estaba el lechazo del día anterior, aquí es… me quedo sin palabras, hay que probarlo para creer que algo puede estar tan bueno, suave, tan bien cocinado. Es tan bueno, que ni me apetecía acompañarlo con el vino que compré en Mambrilla (Crianza 2004). El plato principal es el lechazo, 3 cuartos nos metimos en el buche, más media de morcilla (muy buena), sus dos ensaladitas, tarta de arándanos para todos menos el flan de Álvaro, café de puchero y de regalo unos hojaldres estupendos; 35 euros por cabeza.

Pocha en la cumbre

La tarde la rematamos en Aranda, con una pocha de clásicos, Carlos Antón Pichi Aurelio y yo. Gané yo, evidentemente, no tuvo nada que ver la baza que pillé seis a oros, fui el único que puso capucha (y acerté), y el que hice un arrenuncio. Me había dejado la cartera (con toda la documentación, tarjetas, dinero, bonometros, bono de comida, tarjeta del curro… lo típico) y el móvil en el coche de Álvaro que se quedó viendo el castillo de Peñafiel (merece la pena), y me estaban hablando de ello en la última mano, yo enfadado, ya pensando en el puto lunes, acertadísimo con cuatro pintes (3, rey, sota, cuatro) para tres bazas… Hasta me olvidé de documentar gráficamente como se mercía; pero el Antón es todo un caballero y pudiendo ganar la pocha con mi menos cien sólo repetimos la mano; así da gusto jugar !