Ruta de la Plata
La Ruta de la Plata es una vía pre-romana que recorre el oeste de la Península Ibérica de Sur a Norte, desde Sevilla hasta Astorga primero. Más tarde fue ampliada hasta Gijón. Entre otros lugares, cruza Mérida, Plasencia, Cáceres, Salamanca, Zamora y Benavente.
En la época pre-romana se conocía como la Vía del Estaño, por su importancia para el comercio de este material en la península.
La llegada de los romanos supuso su modernización a una vía ancha y empedrada, conociéndose entonces como Vía delapidata (empedrada), siendo considerada un eje fundamental en la ocupación romana de la península. Fue la ruta seguida en la conquista romana de la península de sur a norte. Además se situó en ella la capital romana de la península, Emerita Augusta (Mérida). Fue ampliada por el norte hasta la cornisa cantábrica, para facilitar el dominio romano de la península.
A la llegada árabe a la península se renombró la calzada como Vía de la Plata por el parecido de la pronunciación romana a este metal y no por su comercio a través de la ruta, unido al término árabe pronunciado "balata" que significa empedrado.
Posteriormente ha sido un camino utilizado principalmente en la transhumancia y como peregrinación a Santiago desde el sur de la península. La transhumancia es el movimiento de pastores y ganado de los campos de invierno a los campos de verano (y viceversa).
Hoy en día, POR FIN parece que se le está reconociendo la importancia que debería de tener en las comunicaciones con la construcción de la A-66 que sigue bastante fielmente el recorrido original. Esta arteria peninsular de gran importancia comercial, militar, ganadera en el pasado, hoy es una reserva cultural sin igual en nuestro país.
Por cierto, tiene un curioso paralelismo con la Ruta 66 que cruza norteamérica de este a oeste, hoy también un poco en desuso.
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Actualización 28/09/2008
- El Jardín del Conde, un rincón botánico tan espectacular que bien merecerá una entrada completa.