Crónica de un puente diferente
Llegado el fin del puente de San Isidro, me gustaría escribir la mítica frase de Anibal, "me encantan que los planes salgan bien!". El plan de este puente era bien claro, descanso y médicos el jueves, comida familiar el viernes, Riberexpo el sábado y cordero en Sacramenia. Y todo el tiempo adoración a Lycka. Un buen plan.
Por desgracia, no puedo contar todas estas experiencias hoy. Lo cierto es que localizaron una caries tremebunda en la parte enterrada de una muela del juicio. Al fin y al cabo, es una buena excusa para haber estado empastillado hasta las cejas la semana pasada, sin dormir, con dolores contínuos…
Historia de una muela malnacida
Llevaba cinco meses con fiebres intermitentes, las amígdalas doloridas, y alguna recaída ocasional, como en enero en la nieve o en febrero el puente de los carnavales arruinados.
No sé cuántas veces he visitado a mi médica de cabecera estos meses, pero sí sé que no encontró la respuesta. Hace un mes fui a un dentista para un reconocimiento en el que no encontró nada. La médica de cabecera decía que me dolían las anginas por una infección bucal, y el dentista que tenía las encías sensibles por la infección en las anginas. En el curro al menos sí me escucharon y me dieron las pautas para solucionar esto.
Esta semana de dolores, cinco meses de molestias, y finalmente se solucionó con una simple radiografía: mi muela se mostraba casi hueca, es decir, completamente carcomida por la caries.
He intentado que no me la sacasen, ha sido la última opción. Nada más extraerla noté por primera vez su pérdida, el hueco que efectivamente ha dejado en mi boca, una despedida prematura de una muela que nunca llegué a conocer por completo. La mitad había traspasado mi carne, la otra mitad se ocultaba, con su caries, imposible de cepillar ni limpiar. No sé si se aprecia bien en la foto, pero el hueco llegaba ya a la base de la muela. Ahora un hilo negro, un punto, que está a punto de reventar a cada estornudo, a cada tos, me recuerda que una vez estuve allí.
Ahora me siento aliviado a pesar de la pérdida. No he colgado ninguna foto, porque no he conseguido sacarle ninguna que le haga justicia. Espero que sea la última vez.
Y los planes ?
Pues de comida familiar ná de ná claro, me la sacaron en el colmo de la mala leche el viernes justo antes de la comida. El Riberexpo, já, entre los antibióticos de un gramo y el punto pues ni pensarlo, lo mismo que el cordero en Sacramenia. Las comiditas de mi-ma-má-me-mi-ma, ains que desgracia, a base de yogurt cuatro días en casa…
A cambio, Lycka me ha bendecido con su amor y sus juegos. Ha intentado robar el regalo para Blink, pero he tenido que ser duro e inflexible con ella. Es una impaciente, le queda menos de una semana para su segundo aniversario.
Y en los ratos en los que Lycka dormía sus merecidas siestas, Jack Bauer intentaba que los malos no se saliesen con la suya en la cuarta temporada de 24. Curiosamente, fracasó. El malo había contratado a unos doscientos terroristas, a los que les había hecho seguros de vida millonarios, y los mandó contra Jack. Jack no se dio cuenta del plan y los mató a todos, haciendo muchimillonario al malo. Qué plan más maligno !