La verdadera sabiduría reside en conocer la propia ignorancia.
Sócrates

Archivos del día 25 de June del 2008

El 19 de Marzo y el 2 de Mayo

El 19 de Marzo y el 2 de Mayo, de GaldósHace muchos años que no leía a Benito Pérez Galdós, me parecía aburrido y poco comunicador. Sin embargo, será la edad, será que marte está alineado con saturno, me ha encantado este episodio nacional.

Su título es muy descriptivo, narra los acontecimientos del 19 de Marzo de 1808 en Aranjuez y lo bien conocidos del 2 de Mayo en Madrid, vistos desde la perspectiva de un muchacho.

Marco histórico

Estos hechos se encuadran en una España reinada por Carlos IV, con su hijo (el futuro Fernando VII) disputándole el trono, y con Manuel Godoy como Ministro del Rey ejerciendo el gobierno de la nación.

Napoleón Bonaparte, emperador de Francia, busca expandir su imperio y tras su fracaso al invadir Inglaterra se fija en Portugal (aliado inglés que incumplió el embargo naval a Inglaterra decretado por Bonaparte).

Para conquistar Portugal, Bonaparte se alía con España, firmando el Tratado de Fontainebleau de 1807 por el cual Portugal tras un ataque conjunto franco-hispano se dividirá en tres provincias, una de las cuales sería entregada a Godoy, dejando el reparto de las colonias portuguesas para más adelante. España se compromete a dejar pasar las fuerzas francesas en su camino a Portugal.

En seguida se inician los ataques a Portugal, y prácticamente un mes después la familia Real portuguesa abandonaba el país con rumbo a Brasil. 

Sin embargo, las tropas francesas afincadas en España seguían creciendo en número y sus posiciones en importancia, desde Salamanca, Burgos, San Sebastián, Barcelona hasta Madrid. Este hecho enciende todas las alarmas, y la familia Real se retira a Aranjuez para verse libres de tomar camino a Cádiz, y posteriormente América. El intento de fuga se vio abortado por un motín popular en Aranjuez, y como resultado Carlos IV, considerado culpable de la situación, abdicó en favor del hasta entonces Príncipe de Asturias, Fernando VII, que gozaba con el favor del pueblo.

La llegada a Madrid de Fernando VII, acompañado por el general francés Murat como muestra de apoyo de Bonaparte al nuevo rey, es recibida con alegría y esperanza por el pueblo.

Sin embargo las tropas francesas siguen tomando posiciones, dejando claro que Napoleón pretende aprovecharse de las guerras internas por el poder entre padre e hijo, ambos pidiendo el favor y el apoyo del emperador francés, y de la salida de las tropas españolas a Portugal. El pueblo de Madrid, convencido de que los franceses ya no son amigos, se levanta el 2 de mayo. 

El 5 de mayo en Bayona, la familia real española abdica en favor de Napoleón, quien cede los privilegios sobre la Corona española a su hermano José I, conocido popularmente como Pepe Botella.

Este es el comienzo de la Guerra de la Independencia española, que desembocará en la constitución de 1812 de Cádiz, la vuelta al poder de Fernando VII y la expulsión de los franceses.

De vuelta a la novela

El último párrafo del libro es helador y expresivo hasta lo imponderable, y como sé que no os vais a molestar en coger el libro y leerlo, punto que recomiendo, os lo transcribo, avisando que el contexto lo hace más sobrecogedor :

 Y al ver esto sentí un estruendo horroroso, después un zumbido dentro de la cabeza y un hervidero en todo el cuerpo; después un calor intenso, seguido de penetrante frío; después una sensación inexplicable como si algo rozara por toda mi epidermis; después un vapor dentro del pecho, que subía invadiendo mi cabeza; después una debilidad incompresnsible que me hacía el efecto de quedarme sin piernas; después una palpitación vivísima en el corazón; después un súbito detenimiento en el latido de esta víscera; después la pérdida de toda sensación en el cuerpo, y en el busto, y en el cuello, y en la boca; después la inconsciencia de tener cabeza, la absoluta reconcentración de todo yo en mi pensamiento; después unas como ondulaciones concéntricas en mi cerebro, parecidas a las que forma una piedra cayendo al mar; después un chisporroteo colosal que difundía por espacios mayores que cielo y tierra juntos la imagen de Inés en doscientos mil millones de luces; después oscuridad profunda, misteriosamente asociada a un agudísimo dolor en las sienes; después un vago reposo, una extinción rápida, un olvido creciente e invasor, y por último nada, absolutamente nada.

También me gustaría resaltar otro pasaje del libro, ya en la mañana del 2 de Mayo.

El jefe de las fuerzas francesas acercose a nosostros, y edn vez de tratar decorosamente de las condiciones de la rendición, habló a Daoíz de la manera más destemplada y en términos amenazadores y groseros. Nuestro inmortal artillero pronunció entonces aquellas célebres palabras: Si fuerais capaces de hablar así con vuestro sable, no me trataríais así.

PD, Gracias por el regalo, que como ves no ha sido sólo un montón de páginas impresas.