Vacaciones verano 2008
Bueno, fin a las vacaciones bua bua bua, y vuelta a Madrid bua bua bua… Pero que me quiten lo bailaó !
Llevaba el guión de las vacaciones, marbella, cádiz, portugal, salamanca y madrid. Pero se quedó en papel mojado : al final sólo Marbella por pereza y problemas técnicos con mi maravilloso coche, el Citröen BX. Así deberían de ser todos los planes, flexibles y esclavos del presente.
Durante los cuatro días en los que sopló el viento de Poniente, la playa parecía un desierto. No, no es que estuviese vacía, sino que sufríamos viento, arena hasta en el cerebro y estaba totalmente ondulada. He llegado a sufrir los primeros días una leve tormenta de arena. Leve, pero que no dejaba respirar si ibas contra el viento sin cubrirte la cara.
Sin embargo el agua, revoltosa como no la había conocido en este pueblo, estaba muy clara, limpia y muy agradable. Así da gusto ir a este pueblo de cemento medio fantasma y medio vacío, pero a la vez abarrotado.
En lo gastronómico, me he cansado de los chiringuitos y el pescaíto. He ido menos porque aunque sigue siendo un producto maravilloso está muy descuidado, ya parecen negocios de Madrid : el servicio pobre, la calidad del producto es buena pero de vez en cuando te meto pescado de ayer o platos mal descongelados, las raciones cada año más escasas y el precio alto. 14 euros por una ración de calamares en estas circustancias me parece desproporcionado.
Cualquier paella en los Sardinales es un lujo de dioses, como hasta ahora.
Pero he ampliado horizontes gastronómicos, con un chino, alemán, italiano… He comido en un hotel 5 estrellas y me han cobrado lo mismo que en un chiringuito !
Estoy deseando ya las vacaciones del próximo año… pero hasta entonces con estas imágenes aún en la retina seguiré dando guerra por aquí.


