Lycka está bien
Ya que estábais todos preocupuados por el estado de salud de Lycka (gracias Banyú), os diré que el nuevo veterinario ha confirmado lo que yo sospechaba : que la gata está estupendamente.
La historia es que la gata se ponía en una postura rara a veces, y la llevaron a la veterinaria.
Parece ser (yo no estaba) que para hacerle un análisis de sangre la gata no se quedaba quieta y la tuvo que sedar (es con la única que se pone nerviosa y la bufa, por algo será). Después de hacerle los análisis de sangre (sedada dos veces) el azúcar estaba muy alto. Además al palparla se encontraron "bultos", por lo cual se le hizo una radiografía en la que se pensaba que podía tener quistes y un tumor en el páncreas, así que con la mayor urgencia era necesaria una ecografía para localizar el tumor y operarla tan pronto como sea posible. Mientras se la debería de inyectar insulina y hacer dieta de diabética (que incomprensiblemente vale tres veces más que la normal).
Al llevarla a hacer la ecografía, el nuevo veterinario después de dos consultas, unas tiras de orina y la radiografía que se había hecho nos ratifica que lo que ya sabía :
- Que la gata no es diabética.
- Que al inyectar insulina varias veces el paciente se vuelve insulinodependiente, o sea diabético.
Que no tenía bultos ni nada raro. Que tenía bultos normales de estreñida / bolas de pelo.- Y que está estupendamente.
Parece ser que a los gatos cuando se ponen nerviosos les sube el azúcar en sangre, y esa es la razón por la que le salía alta en el análisis. Los bultos que palpó el veterinario se debían a que la gata es un poco estreñida, y según la veterinaria los bultos que ella vio en la radiografía (y el otro veterinario no vio) se veían los primeros días pero que ya no (no tiene ni 15 días la radiografía).
Y parece ser que a esta veterinaria se la suda mi gata y los escrúpulos, que andará jodida de dinero y quiere hacer a una gata una operación peligrosísima innecesaria y volverla una enferma crónica.
En fin, el tiempo dirá. Espero que no tenga que comerme mis palabras, más que nada por la salud de mi gata.
Y quizás esta navidad Lycka nos dé la alegría de un embarazo gatuno !
PD, la nota imprescindible de demagogia, me da miedo que esto mismo pasa con algunos médicos: hay grandísimos profesionales y grandísimos jetas.