El Jardín del Conde
El Jardín del Conde es una pequeña maravilla botánica situado a las faldas de El Puerto de Béjar en un valle atravesado por la Ruta de la Plata. Dentro de esta pequeña superficie encontraremos un gran número de especies diferentes, de ejemplares únicos y centenarios. El arte con el que se combinan entre sí y con su entorno convierte este paraje en único.
Su ubicación permite gozar de un microclima idóneo para un gran número y variedad de especies, convierte su Posada Real en un lugar de descanso perfecto para los viajeros de la Ruta de la Plata y por desgracia es a su vez la causante de la pérdida de 7 metros de jardín con varios ejemplares únicos y de su riachuelo por la construcción de la nueva autovía A66.
En el siglo XIX el conde de Trespalacios decide construir este jardín con especies provenientes de todos los continentes, y algún ejemplar autóctono. El encargo de esta obra lo recibió un botánico valenciano y el resultado es el magnífico jardín romántico que podemos contemplar hoy.
Mientras caminamos por sus paseos y sus diferentes zonas, los juegos de luz, altura y perspectiva nos descubren un aspecto diferente del jardín en cada parada. Las alternancias de árboles de hojas caducas y perennes y los distintos momentos de floración de cada especie convierten al jardín en único en cada estación del año.
Las vistas del Jardín a la ladera opuesta del valle, fértil, frondosa y salpicada con una multitud de colores de su variada vegetación parece convertir a todo el valle en una parte del propio Jardín. Además es interesante observar el contraste de la frondosidad del valle con la soledad de la cercana Sierra de Béjar dominada por el Calvitero.
En resumen, viajero, esta es una parada obligada en tu viaje. Relee esta entrada las veces que quieras, pincha cien veces en las imágenes para ampliarlas, estar inmerso en este jardín no se explica con palabras ni imágenes.

