Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas
R. Tagore

Archivos del día 7 de June del 2009

Educación

Iba yo paseando recordando el artículo que leí en el Blog Salmón sobre educación (Invertir en educación sí es invertir) y rememorando mi propia educación condensada en el homenaje al Johnny, y pensaba en lo importante que ha sido Anita tanto en mi educación universitaria como en la de todos los demás a juzgar por el torrente incontrolable de aplausos que no he visto dedicar en el mismo auditorio ni al mismo Bill Evans.

Como Anita es muy conocida pero no mundialmente conocida, os diré que tenía la importante labor educativa de trabajar en la cafetería del Johnny.

También me viene a la cabeza en ese momento el nombre de Rosa, paciente trabajadora de la cafetería del Ministerio de Ciencia e Innovación, la persona más juiciosa que conocí en dicho lugar en un par de años.

La primera reflexión que quiero compartir con vosotros es la que hizo la propia Anita en el homenaje, que los colegiales de antes la tratábamos de persona a persona y que ahora sentía que se le trataba con un distanciamiento, como a una empleada. Niños, eso está MAAAAL.

Recuerdo que cuando llegué los veteranos decían que los novatos ya no éramos como los de antes, y que cuando me marché yo decía lo mismo. En parte lo considero culpa propia por no haber transmitido los valores que recibí, y lo intenté.

Lo segundo, y es a lo que viene esta entrada, es … cómo se consigue educar ? Después de años en la universitario, lo que más influyó en mi educación no estaba en la Universidad (salvo la honrosa excepción de Fernando Chávarri) : no fueron los prestigiosos ingenieros, ni las espaciosas aulas, los medios materiales más punteros, ni las nuevas tecnologías.

El Johnny sin duda me ha educado mucho más y mucho mejor, no sólo por darme la oportunidad de ver a los más grandes músicos y a los no tan grandes, de descubrir mil cosas como la guitarra o el rugby, de conocer a mil personas de todos los lugares, condiciones e ideas… Me ha dado la oportunidad de educarme, de guardar una experiencia única con gente única a la que les tendré eterno cariño por llevar una parte de ellos.

Si una camarera me ha educado mejor que los profesionales del sector, algo falla en el sector, y no creo que se arregle con dinero, ni con wifis, ni ordenadores ni pizarras. El factor humano, algo que está tan desprestigiado y eclipsado por la tecnología, que no es más que herramientas puestas en manos no tan cualificadas.

Por eso y más que nunca, más Johnny. Mantener vivo al Johnny es sólo cuestión de vil metal y lo que aporta el Johnny a la sociedad no se mide con dinero y no se consigue en otros lugares a los que se aporta mucho más dinero.

Ojalá esta reflexión llegue a quien pueda aportar ese dinero.

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