Crear un empresa es algo que llevo barruntando años porque me permitiría compatibilizar trabajo con mi extraña vida personal, trabajando dónde y cuándo quisiese, haciendo las cosas a mi modo. Y ahora ha sido un buen momento al quedarme sin trabajo. Sin embargo ha sido un FRACASO: a pesar de que la experiencia ha sido muy enriquecedora, a día de hoy poseo 0 empresas.
Objetivo primario equivocado
El objetivo principal que me ha movido a intentar crear la empresa ha sido quedarme en Salamanca, lo que supone una restricción innecesaria y a medio plazo creo que ha sido la principal razón de mi fracaso. Debí centrarme en crear una empresa viable, sin importar la localización geográfica, y en un futuro vivir en Salamanca y teletrabajar.
Encontrar las personas adecuadas
Todo es más fácil si te rodeas de las personas adecuadas, colaboradores, empleados, socios, proveedores, clientes… Yo, jugador de equipo que adora estar rodeado de gigantes, me he sentido muy solo y grande en Salamanca.
Ha supuesto una tremebunda decepción a nivel profesional, sobre todo por las altas expectativas que tenía en mi querida ciudad doblemente universitaria (pública y privada). Quizás sea yo, que no he sabido encontrarlas o reconocerlas? Quizás. Pero la mayor empresa de software salmantina fue nuestro proveedor, y sin objetar nada a nivel humano (públicamente), su trabajo fue para donar a un museo: todas las malas prácticas posibles, en 3 meses quitamos la mitad de las líneas de código, rebajamos el peso de 80 megas a 20, el tiempo de arranque de 03:30 minutos a 0:30… Tardamos 6 meses en incorporar a un desarrollador junior. Sinergia es una palabra desconocida en esta ciudad.
Aunque me duela en el alma, Salamanca no es lugar para emprender software.
Comunicación primero
Soy una persona medianamente multidisciplinar: sé un poco de todo, y pensaba que yo mismo podría cubrir todas las áreas mientras encontraba a otra persona y no sería un técnico que piensa que por saber manejar un destornillador puede crear una mesa, y crear una empresa de venta de mesas.
Sin embargo caí en un error fundamental. Pensé que puedo competir en un mercado con un producto mejor y más barato, así que estoy creando un producto y luego ya me esforzaría en abrir el mercado. Pero cuando hice el estudio de mercado a posteriori he descubierto que no solo que había docenas de soluciones, algunas gratuitas, sino que oh sorpresa, se trata de un mercado menguante en el que migrar es muy costos.
En breve publicaré el proceso de desarrollo de un nuevo producto, que empezaré a seguir en el futuro.
Enfocarse
Sabía que no debía ofrecerme a prestar servicios, es decir a hacer páginas web, porque me distraían del objetivo principal de construir un producto que vender y revender, fue un error consciente por razones no profesionales. Además tengo abiertos dos proyectos y ninguno publicado, junto con dos colaboraciones con otras empresas : mucho tiempo y esfuerzo para pocos resultados y premios.