Reflexión sobre la crisis
Una de las muchas tareas que he estado procastrinando ha sido ponerme al día con mis finanzas, llevaba año y medio sin prestar atención a mis cuentas, y cuando lo he hecho me he percatado de un dato curioso. Estos últimos 6 meses en los que he estado sin ingresar dinero (por impago de mi empresa) he gastado aproximadamente la mitad de lo que gastaba el año pasado por las mismas fechas cuando trabajaba, descontando la hipoteca. Es decir pasar de empleado a desempleado no ha afectado a la banca (ese sector tan en peligro) y sí al Estado y al resto de participante en la economía real creando dos peligrosos círculos viciosos.
Por un lado el Estado ingresa menos por mí, al reducir mis ingresos y al reducir mis gastos, y además supongo un coste (prestación por desempleo), por lo cual el Estado se ve forzado a gastar menos (más paro y vuelta a empezar al círculo vicioso), endeudarse más (nuestro nivel de deuda roza la inviabilidad así que pronto dejará de ser una opción) o subir impuestos (menos dinero para la gente, menos consumo interno, menos ingresos de las empresas, más paro, menos ingresos para el Estado y más gasto para el Estado).
Por otro lado al gastar menos los desempleados, se reduce el consumo interno que como ya se ha comentado reduce los ingresos de las empresas que deben reducir plantilla y provocan más parados.
Que es precisamente el camino por el que transitan Grecia y Portugal, con la compra de algún submarino y patrulleras de por medio. Joder con los estudiosos de la materia, gerifantes con másteres del universo conocido bien pagados. No hay ningún círculo virtuoso que nos saque de este vórtice destructivo? Pues sí, gasto público eficiente, bajar impuestos y protección de pagos hipotecarios públicos. Seguro que esperabas que dijera flexibilización de jornada, reducción de salarios, apretar cinturones…
Todos los españoles saben que se podría mejorar mucho la eficiencia del gasto público. Hablamos de teléfonos, tarjetas, coches oficiales, dietas… de los “trabajadores” políticos, reducción de ayuntamientos, control de los gastos de las comunidades ya que no han sido responsables (Cataluña, Andalucía, Valencia), reducción de empresas públicas, subvenciones (que es casi sinónimo de corrupción), cargos políticos…? Me vas a bajar mi pensión y alargar mi vida laboral sin dar ejemplo? Y los directivos de los bancos rescatados no van a devolver el dinero ni pasar un tiempo a la sombra? Y sigue y sigue y sigue…
Bajar impuestos? Pero necesitamos recaudar más!!! Es lo primero que te explican en cualquier clase de macroeconomía, aumentar impuestos en ciclos expansivos para evitar burbujas y disminuir impuestos en ciclos contractivos para evitar depresiones. Si se bajan los impuestos los ciudadanos dispondrán de más dinero, aumentará el consumo interno (más ingresos por consumo), las empresas contratarán gente por lo cual se reducirá el paro (más ingresos por trabajos, menos coste al estado por desempleo, más dinero disponible para los ciudadanos, más consumo interno…).
Leí que en la crisis hipotecaria colombiana de los 90 el Estado no ayudó a los bancos sino a los ciudadanos (¡¿WTF?!), si no podías pagar la letra de tu hipoteca el Estado te ofrecía un crédito blando, así el ciudadano conservaba la casa, el banco no tenía un moroso, y el coste para el Estado es incomparablemente menor (de momento hablamos de ayudas por 65 mil millones de euros) y más dilatado en el tiempo.
Y no pienso recoger el Permio Nobel de Economía por este trabajo de menos de 600 palabras hasta que retiren el Nobel de la Paz a Obama.


El martes fue un día curioso. Entre otras cosas leí por la mañana la noticia publicada en El Mundo,

