Otra obra de marco bélico de Arturo Pérez Reverte en la que intenta mostrar lo que hay, sin pasiones ni emociones ni moralidad ni juicios. El matiz en esta ocasión es que El Pintor de Batallas es un veterano fotórafo de guerra retirado, por lo que nos presenta un punto de vista experto (30 años en activo) pero repostado y distante (retirado desde hace varios años, volcado en su nuevo proyecto de pintura).
En la web del autor podéis ver una reseña, acceder a las primeras páginas del libro, críticas más profesionales que la mía y algún contenido multimedia extra.
Sinopsis
Andrés Faulques, un veterano fotógrafo bélico, se retira tras 30 años perteneciendo a la élite de su profesión y vuelve a su primera pasión, la pintura, para plasmar la foto que nunca pudo capturar : un mural sobre la pared interior de una torre abandonada que expresa la guerra como parte fundamental de la vida e historia humanas, un mural atemporal en el que cualquier conflicto bélico de la historia podría reflejarse. Durante años se entrega a preparar este proyecto, documentándose en los museos de medio mundo fotografiando cuadros bélicos.
Cuando el mural está próximo a completarse tras meses de trabajo, recibe una visita de su pasado, Ivo Markovic, un campesino croata reclutado por la milicia de su país al que Faulques convirtió en portada en medio mundo con una foto en primer plano de su cara reflejando la derrota. Ivo le cuenta a Faulques que esa foto condenó a su mujer y a su hijo a muerte en su pueblo agrario, y es la razón que le movió a buscar a quien considera responsable de estas muertes para cobrarse su deuda.
Esta visita obliga a Faulques a enfrentarse a un pasado que creía superado, en especial a la muerte en una cuneta de Olvido Ferrara, su compañera profesional y sentimental durante años. Su muerte ocurrió poco después de que Faulques tomara esa foto a Ivo.
Mi opinión
Es una obra dura y cruda, pretende compartir las experiencias del autor con sus lectores sin filtro. Es lenta, debe leerse despacio y desde cierta distancia.
Reverte es un antídoto necesario en nuestra sociedad en la que la violencia es algo tan cotidiano que ni siquiera somos conscientes. En cada obra desmitifica la violencia que llevamos en los genes, el bien y el mal, buenos y malos, muertes nobles, justas, útiles o necesarias…
Aunque nos recuerda por la temática a su "Territorio Comanche", el estilo es diferente al que nos tiene acostumbrados, se asemeja más a una obra de teatro en la que el protagonista reflexiona entre diálogo y diálogo con un personaje del pasado.
Faulques es el típico personaje del universo Reverte, veterano experto y desligado de la sociedad. Cada uno de sus recuerdos, fotos y experiencias es un reflejo fiel de nuestros genes violentos. Olvido es también una figura habitual, una mujer fatal, completa y distante por la que cualquier hombre perdería la cabeza.
Ivo es novedoso, una persona "normal" que por las circunstancias se ha convertido en uno de esos personajes fríos y desligados de la sociedad, pero completamente obsesionado durante 10 años.
Creo que es una obra "redonda"… piensa otra vez en ella. El lector está incluido en el libro: somos Carmen Elsken, la guía turística que visita la obra cuando está casi terminada. Ivo no existe : simplemente Faulques se vuelve loco y crea a Ivo y su historia porque no es capaz de encarar su pasado, "Olvido" en la cuneta, para comprenderse a sí mismo y verse ante el espejo (cuando nos despeja su secreto más íntimo) antes de empujarse a la barca de Caronte. Todo el libro no es más que un monólogo.
Citas
Al divorciarnos de la naturaleza, los hombres hemos perdido la capacidad de consuelo frente al honor que acecha ahí fuera. Cuanto más observamos, menos sentido tiene todo y más desamparados nos sentimos.
Hoy para sobrevivir en la caverna del cíclope es preciso llamarse Nadie.
Nuestro mundo fabrica escombros en vez de ruinas, y en cuanto puede mete un bulldozer y lo hace desaparecer todo, dispuesto a olvidar; las ruinas molestan, incomodan.
Nuestra época prefiere la imagen a la cosa, la copia al original, la representación a la realidad, la apariencia al ser.
Nunca nos acostumbramos a ser menos importantes para los demás de lo que ellos lo son para nosotros.
En estos tiempos nadie pinesa el los seres humanos, hombre. Si no lo hacen los gobiernos, ¿por qué vamos a hacerlo nosotros?
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