El monje que vendió su Ferrari
El monje que vendió su Ferrari, de Robin S. Sharma [2002]. Es un libro ligero y rápido de leer, un cuento que nos narra una fábula a modo de mnemotécnico para ayudarnos a recordar los pilares de la productividad personal. El punto de partida ideal para introducirte en el mundo de la productividad.
Nos presenta a un abogado de éxito quien “aunque lo tenía todo aún no había encontrado lo que buscaba”, llenando su vida de trabajo y lujo que inevitablemente le conduce a un ataque al corazón. Decide abandonar su vida anterior, vender todas sus posesiones (Ferrari incluido) y marchar en la búsqueda de lo que le faltaba. Tras unos meses consigue vivir en un poblado de sabios entre sabios, quienes le revelan sus conocimientos milenarios a cambio que vuelva a Occidente a compartir a su vez sus conocimientos con el mayor número de personas posible.
Tras unos años entre los sabios vuelve a visitar a su antiguo amigo y colega de trabajo, a quien le revela los secretos aprendidos resumidos en una fábula que recoge las 7 virtudes:
Dominar la Mente (Jardín). Nuestros actos nacen en nuestra mente como pensamientos, por lo que expandir nuestra imaginación y cultivar los pensamientos adecuados, que posteriormente recogeremos en forma de actos, marcarán nuestro destino.
Las cosas son creadas dos veces: primero en el taller de la mente y después en la realidad.
Quizás no podamos controlar el tiempo atmosférico, el tráfico o el humor de quienes nos rodean, pero ten por seguro que podemos controlar nuestra actitud hacia esos hechos.[…] No importa lo que te ocurra en la vida, porque tienes la capacidad de elegir tu reacción [...] y uno empieza a controlar su destino.
La mente es un magnífico sirviente pero un amo terrible. […] Recuerda que o tú controlas tu mente o ella te controla a ti.
Dharma (Faro). Encontrar la meta final de nuestra vida y seguirla. De esta manera podremos fijarnos objetivos intermedios con sentido y sentiremos cómo nuestros actos llenan nuestra vida.
El propósito de la vida es una vida con propósito.[...]Definir claramente tus prioridades en cada aspecto de tu vida [...] ofrecerá orientación y refugio.[…] Tómate tiempo para reflexionar. Descubre tu verdadera razón de vivir y luego ten el valor necesario para afrontarla.
Ejercitarse en lograr pequeñas hazañas es prepararse para abordar las grandes.
Kaizen (Luchador de sumo gigante). Crecimiento continuo mediante el autodominio y la renovación, para lo que debemos abandonar nuestra zona de confort. El éxito empieza desde dentro.
No compitas con los demás, compite contigo mismo.
Disciplina (Faja rosa del luchador de sumo). Sin fuerza de voluntad diaria y constante no podremos abandonar nuestra zona de confort, no podremos esforzarnos ni conseguir nuestros objetivos.
Siembra un pensamiento, cosecha una acción; siembra una acción, cosecha un hábito. siembra un hábito, cosecha un carácter; siembra un carácter, cosecha un destino.
Respetar el tiempo propio (Cronómetro). Nuestro tiempo es el activo más importante del que disponemos, activo que no es renovable. Simplifica tu vida, aparta lo espurio, prioriza, elegir hacer algo en un momento dado es lo mismo que elegir no hacer todo lo demás, mantén el objetivo claro.
El mejor momento para plantar un árbol fue hace cuarenta años, el segundo mejor momento es hoy.
Servidumbre (Rosas amarillas). Cuando trabajas para mejorar la vida de los demás, indirectamente estás elevando la tuya.
La mano que da rosas siempre conserva un poco de su fragancia.
Abrazar el presente (sendero de diamantes). Del mismo modo en que viniste al mundo sin nada, tendrás que irte de él sin nada: no es tan importante el final de la vida ni lo que has acumulado en ella, sino la calidad de cada momento vivido, el camino recorrido.
La felicidad es un viaje, no un destino. Puedes maravillarte de los diamantes que hay en el camino o puedes seguir persiguiendo ese cofre del tesoro que a la postre resulta estar vacío. Disfruta esos momentos que cada día te ofrece, porque hoy es lo único que tienes.
Otras citas interesantes que te puedes encontrar en el libro:
Toda adversidad nos enseña una lección [...]Todo revés aporta algún beneficio si uno sabe buscarlo. […]Acondiciona tu mente para traducir cada acontecimiento en uno positivo que te brinda la oportunidad de aprender una lección, te convertirás en el arquitecto de tu futuro.
Invertir en ti mismo es lo mejor que puedes hacer. No sólo conseguirás mejorar tu vida, sino también las de quienes te rodean. […]Decir que no tienes tiempo para mejorar tus pensamientos es como decir que no tienes tiempo para echar gasolina porque estás demasiado ocupado conduciendo.
Nunca lamentes tu pasado, acéptalo como el maestro que es. […] No juzgues los hechos como positivos o negativos. Limítate a experimentarlos, festejarlos y aprender de ellos.
Si tienes un ojo puesto en el destino que esperas alcanzar, sólo te queda otro para que te guíe en el viaje.
El autoconocimiento es el primer paso hacia el autodominio. […] Ejercitarse en lograr pequeñas hazañas te prepara para abordar las grandes.
Planeábamos cambiar el mundo. Han pasado veinte años desde entonces y mi ardiente deseo de fomentar el cambio ha dado paso a mi ardiente deseo de liquidar mi hipoteca y aumentar mi fondo de pensiones.
En el mundo real nunca tenemos una segunda oportunidad de vivir la vida con plenitud.
RGA
Este ha sido uno de las adquisiciones en esta reciente Día del Libro. Otra ha sido una copia de Alamut, libro que ya había leído y
Gomorra es un vómito literario sobre la mafia del Sur de Italia narrado por el periodista Roberto Saviano. Está basada en hechos reales y en experiencias propias del autor, quien se sumergió en dicho mundo para describirlo de primera mano. O eso dice él

