Archive for December, 2009
Los habitantes no-humanos de mi casa.Vol 2
Posted by: yonini.z in Miscelánea, Personal on December 31st, 2009
If you're new here, you may want to subscribe to my RSS feed. Thanks for visiting!
Desde que escribí el post de los habitantes no-humanos de mi casa han pasado casi cuatro años, y en ese tiempo la familia ha crecido bastante. Ahora tres gatas y una perrita los que nos acompañan. Los bichos palos desaparecieron: se los regalé a mi madre, que los sigue criando año tras año, y May sigue siendo la más mala de todos los animales y la más buena a la vez.
Empiezo por la más pequeña en edad, la última en llegar a la familia. Esta es Nina, una estupenda perrita de labrador (con abuelo pastor alemán) que cogimos en el refugio de animales de Mahón (Menorca) en julio de este año. Crece que se las pela, ahora pondré la foto de su apariencia con seis meses, y hace una cantidad de maldades inimaginables. Ha llegado a comerse una cuchara de cocina, comer caca de gato, destrozar bolsas de basura y esparcirla por toda la casa, y muchas cosas más. A pesar de todo, es un animal encantador, es muy cariñosa y siempre está en la cama con Koko y conmigo dándonos mimos. Su mejor amiga gatuna es Bender, que la describiré después, con la que juega sin parar. Sobre todo cuando Bender está en celo, que la trata como un juguete y no hace más que perseguirla y morderla.
Su mejor amiga perruna es Lourdes, la perrita de unos amigos, con la que corre sin cesar por las tancas, y de la que ha aprendido a coger piedras con la boca, entre otras cosas. Nina es una perra muy tímida y siempre que nos encontramos con otros perros de paseo se asusta un poco, pero al final acaba jugando con ellos, ¡ah!, y odia a los niños, no puede evitar ladrarles cuando les ve por la calle. También le gusta nadar, le tiramos palos al mar y va a cogerlos, mojarse y llenarse de arena es una de sus actividades preferidas.
Ahora viene la segunda más pequeña, que en realidad no es nuestra, sino de Jero, pero que lleva en nuestra casa de campamento desde julio, y parece que se va a quedar una buena temporada. A Bender la recogimos Koko y yo en Oviedo, del garaje del piso en que vivíamos. La pobre llevaba dos días maullando y durmiendo dentro del chasis de un coche. Fue Koko quien la cazó, con comida blanda como cebo. La metimos una noche al trastero, para que no contagiase nada a Nui y a May, y al día siguiente me la llevé a Salamanca en autobús, donde pasó una semana conmigo hasta que Jero vino a recogerla. Era tan maja y pequeña que se quedaba dormida en mi moflete por la noche, siempre ha sido un encanto, esta gata ovetense. Este verano Jero nos la trajo de visita y la dejó aquí, y quitando el que nos mea media casa cuando está en celo, estamos encantadísimos con ella. Es la gata más noble que hemos visto, se lleva bien con todas, incluyendo la perra, y es una amiga inseparable de Nui, a las que llamamos Zipi y Zape porque siempre están juntas. Lo único que le falta a esta gata es castrarla de una vez, para que deje de agonizar con los celos, por lo demás es muy feliz jugando todo el día con sus amiguitas. Le encanta el yogurt, en especial el griego con cereales de Día. Y también le vuelven loca los langostinos, esto lo acabamos de descubrir en Nochebuena. Es una gata genial y muy guapa, pero sobre todo destaca por su bondad.
Esta es Nui, la más loca de todas las gatas. Nos la regaló una compañera de Valladolid en mayo del año pasado, y desde entonces ha estado deleitándonos con sus acrobacias y locuras. Trepa por las cortinas, salta al armario más alto y de él se tira a la cama, se sube a los bordes de las puertas y se pone allí a perseguirse el rabo…, es por eso que también la llamamos el “mono de circo”. Vivió con nosotros en Salamanca y en Oviedo y ahora están en Menorca, todo el día jugando con su amiga Zape, digo Bender. También es muy amiga de May, cuando se ponen juntas a dormir no dejan de chuparse la una a la otra, pero desde que está Bender cada vez pasa más de May. Nui parece la más pequeña, porque es muy traviesa, además no sabe maullar, hace una especie de berrido divertidísimo que le hace parecer muy maja. Siempre te la puedes encontrar metida en los sitios más raros, cajas, cajones, cestos de la ropa, etc., y siempre que te acercas hace ese berrido majo y se pone a ronronear. Le encanta salir a la terraza, pero no le dejamos porque se escapa por los aparatos de aire acondicionado del vecino. Lo que hace ella es quedarse en la ventana de la terraza moviendo las patas y dando al cristal como una loca, como si pudiera atravesarlo. Ya nos habían dicho que las gatas tricolor están un poco mal de la cabeza, pero es que Nui se lleva la palma. ¡Ah! y también le encanta ponerse encima de Koko cuando está en el ordenador y meterse dentro de su bata y pasar así media hora o más, ronroneando, y dormir encima de mí en la cama. La verdad es que esta Nui-panda es un bicho simpático donde los haya.
Y por último tenemos a May, la más mayor y más borde de todas las gatas. May ya tiene seis años, y es la reina de todas las gatas. Me la regaló mi tía Cristi (previo encargo) y es nieta de un siamés. Es pequeñita y muy muy guapa, y desde el día en que me la dieron ha sido mi mascota inseparable. Ha vivido en Salamanca en cuatro pisos diferentes, yendo de vez en cuando a casa de Koko de campamento, y también ha estado de visita en Marbella y Palencia (en numerosos campamentos), viviendo en Oviedo y por fin en Menorca. May es muy especial, tiene un carácter exclusivo, que va desde la más absoluta bordería y desprecio al cariño y el amor. Ha tenido muchos novios, el mejor fue Mai, que murió, pero también estuvieron Pachorro y Cos (bueno, Cos en realidad fue un rollete, ya que este semental también estuvo con Nui). Después de varios intentos de que quedara embarazada, ya que su progenie era muy valiosa para nosotros, la castramos, la pobre tenía quistes en los ovarios y por eso abortaba. Una vez castrada se ha quedado muy tranquila y muy feliz, ahora sólo saca su mal genio para acorralar a la perra cuando le da la gana o cuando cree que tiene que defender a Nui o Bender. Su pasión es ponerse en sitios calentitos a dormir, como encima del ordenador, cosa que le ha sido prohibida últimamente y que May no llega a comprender (ella se cree la reina del mundo), ya que sigue intentándolo. Con Nui y Bender se lleva genial, aunque es siempre ella la que domina las relaciones, y con Nina intenta llevarse cordialmente, aunque le acorrala cuando le sale de las narices y no deja que se le acerque a no ser que esté muy sobada. Tengo que reconocer que poco a poco, por pasar más tiempo con ella (porque se queda despierto por las noches y no tiene que viajar como yo) Koko ha conquistado a May, y ahora es más gata suya que mía, pero siempre será mi May.
Bueno, y está es la familia feliz, espero no tener que hacer un tercer volumen hasta dentro de mucho tiempo, ya que nuestra intención es tener sólo un perro más cuando tengamos una casa con jardín, y para eso pueden quedar muchos años.