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Cita de “El pico del pinzón”

Saturday, July 26th, 2008

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El pico del pinzón es un libro divulgativo sobre los tabajos en evolución realizados por Rosemary Grant y su marido Peter Grant, actuales investigadores de Princeton, así como numerosos estudiantes de doctorado y ayudantes de campo, en las islas Galápagos, principalmente en el islote Daphne Mayor, investigando la variación en las dimensiones de los picos de los pinzones de Darwin a lo largo de más de treinta años, de forma que han logrado observar y probar experimentalmente la acción de la evolución por selección natural y sexual en el medio natural.

 

El autor, Jonathan Weiner, ganó el premio Pulitzer de no ficción en 1995 por el libro. Weiner leyó más de 2.000 artículos científicos, de diferentes autores, relacionados con la Pinzones de Darwinevolución, y con esa enorme documentación aún es capaz de seleccionar lo más relevante y de explicar y simplificar los conceptos de manera que cualquiera pueda entenderlos. Resulta fascinante, muy ameno, e incluso divertido en ocasiones. Así pues, el texto es alucinante de principio a fin, creo que quien quiera tener una opinión clara sobre cómo se entiende evolución actualmente debería de leerlo, ahí va un pequeño fragmento:

 

Daphne MayorAhora bien, en las Galápagos, los ornitólogos saben que la presión de la selección sexual puede a veces compararse con la intensidad de la selección natural. “Hasta el punto de provocar aislamiento, y éste se basa en la forma del pico”, dice Dolph Schluter. Así, ambas divergencias parecen estar vinculadas en estos pinzones. Ambas clases de selección darwiniana -la natural  la sexual- se han materializado (al menos en parte) en los picos de los pájaros. Y ambas clases de selección parecen estar cambiando ahora, a juzgar por el desarrollo de los híbridos entre especies.Peter y RoseMary Grant
Así pues, ¿en qué nos fundamos para asumir que esas cosas son más o menos estables, como las rocas en el arroyo, y no más bien inestables, como las olas o las ondas del arroyo? Las avenencias entre machos y hembras -avenencias y conductas que consideramos primarias, como dados, fijos, casi tan inmutables como los naturalistas anteriores a Darwin consideraban las especies -no son en modo alguno permanentes. La conducta es el producto de fuerzas, fuerzas en pugna que aún Geospiza fuliginosa, una de las especies de pinzones investigados por los Granthoy siguen contendiendo, luchando dentro de cada generación. Las fronteras entre las especies están siendo contínuamente verificadas y redefinidas por los resultados de una generación dada -algo que resulta asombroso.
Darwin nunca comprendió cómo el entrelazamiento de las dos clases de selección que él puso en el mapa -la natural y la sexual-, podía provocar la creación de esas cosas invisibles. Él escribió relativamente poco sobre el tema en El origen de las especies (a pesar del título). Tampoco lo trató con detenimiento en La selección natural. “Las veinticinco páginas sobre las especies y la especiación del manuscrito de su inconcluso gran libro”, escribió recientemente el
Ernst Mayrevolucionista Ernst Mayr, “contienen tanas contradicciones que resultan casi imposibles de leer”.
Ahora, gracias a la contribución de los que exploran ambas costas a la vez -la visible y la invisible-, el panorama empieza a aclararse, y es extraordinario. Todas eses fuerzas, un amplio abanico de fuerzas en conflicto, juegan como vientos -o como tempestades en el mar- a través de los registros adaptativos que mantienen separadas a las especies. Las fronteras entre las  especies son tan fluidas y adaptables, tan sensibles a los cambios de presión como las grandes olas en alta mar. Y los vientos pueden partir las olas, como si dividieran montañas, o elevar una nueva montaña o un nuevo archipiélago por encima del resto.
¿Qué introduce la cuña que lleva a la primera separación? Es un poco (para cambiar de metáfora) como la división de una ameba: una población toma un camino, y otra, otro. Una tiene un navío, una reserva de genes, y acaba teniendo dos. Y el comienzo de la división puede ser una cosa muy pequeña. Un detalle puede establecer la diferencia. Incluso un detalle que no tiene significación adaptativa puede establecer toda la diferencia en
el mundo. En otras palabras, el origen de las especies puede subyacer en esas pequeñas y subjetivas decisiones y revisiones que en nuestra especie pertenecen al dominio de lo romántico.
Somo
s exquisitamente sensibles a las características de los demás, y esas características pueden ser más fatídicas Capitán Robert FitzRoyde los que imaginamos. “Si la nariz de Cleopatra hubiera sido más corta, la faz del mundo hubiera cambiado”, dice Blaise Pascal en sus Pensamientos. Un poco menos de caballete (o un poco más) , y tal vez ni Julio César ni Marco Antonio se hubieran enamorado de ella. Si la nariz de Cleopatra se hubiera ceñido un poco menos a la forma del ideal griego, y hubiera sido un poco más como el Obelisco de Cleopatra, no habría habido guerra alejandrina, ni combate naval en Actium. Todo el arco del Imperio Romano habría sido rehecho por el pico de Cleopatra.
Blaise PascalCuando Darwin conoció al capitán FitzRoy durante su primera entrevista de trabajo, el capitán experimentó al principio aversión por la nariz de Darwin. El capitán era un fisonomista aficionado a la frenología, y se enorgullecía de su capacidad para juzgar el carácter de sus hombres a partir de sus protuberancias craneales. FitzRoy estaba seguro de tener ante sí la nariz de un haragán. Estuvo a punto de despachar a Darwin. Podíamos haber perdido El origen de las especies y El origen del hombre. Toda la faz del entendimiento humano ha sido cambiada por el pico de DaThe Beak of the Finchrwin.

Cita de “REYES, OSOS, LOBOS, ESPÁTULAS Y OTROS BICHOS”, séptimo y último tomo de las memorias de José Antonio Valverde

Sunday, July 13th, 2008

Anteriormente había estado hablando sobre todo de barcos fluviales usados hasta hace poco en diferentes ríos españoles, que él se esforzó en rescatar del olvido, comprando y reparando los que pudo.

Copio literalmente una cita que me ha llamado mucho la atención. Este señor era un genio, creo que ya lo he dicho en otros post, de cualquier forma, que conste que lo era.

Cita:

PANTROFISMO, MUTACIONES Y SELECCIÓN NATURAL
Los españoles han llevado de todos los ganados mayores y menores de España, que se han multiplicado, y se crían con grande vicio y abundancia en todas las más partes, por la gran comodidad del cielo y aire para su crianza, que les es tan favorable que en pocas o ninguna parte se cría animal ni otra cosa viva que ofenda su nacimiento y crianza“. (López de Velasco, siglo XVI)
Es decir, que no tenían predadores, y por eso se difundieron y triunfaron. Precisamente entre estas especies triunfadoras nació lo que es hoy un concepto básico en la biología evolutiva: las mutaciones. Es en efecto curioso que tanto Azara (1808) como De Vries en 1886 encontraran los primeros mutantes en especies que llegaron a paracenosis ajenas y, no hallando enemigos, las invadieron. Azara menciona entre otros el caballo y de Vries una planta, la Oenothera lammarkiana.
El caballo, originario de aquí y llevado a Sudamérica, invadió el continente con gigantescas yeguadas; la segunda, originaria de America, había invadido Holanda cuando de Vries la encontró. Tanto Azara como de Vries un siglo después usaron la palabra “mutación” para designar aquella evolución saltarina e inesperada.
Además del caballo, Azara menciona varios mamíferos con mutaciones. Al no hallar predadores ni competidore, muchas especies introducidas en Suramérica se multiplicaron tan prodigiosamente que las probabilidades de aparecer y perpetuarse entre ellas formas mutantes fueron muy altas. Los mutantes de Azara, que se reproducen, incluyen dos clases de toros, unos mochos en 1770 y otros paticortos, ambos en Corrientes, en la actual Argentina; caballos de una variedad crespa; gallinas, negras de piel y cresta y con escasas plumas; cabras sin pelo, etc.
Él llamó la atención sobre ello al mundo científico, y es lástima que su más directo alumno, Darwin, que supo ver el interés de sus nociones de supervivencia y lucha por la existencia, no cayera en la cuenta de su importancia. O quizá Darwin buscó mutaciones en aquellos largos años que dedicó a criar animales domésticos en Inglaterra.Féliz de Azara por Francisco de Goya
El impacto de los barcos españoles fue mucho mayor que el de los portugueses porque éstos centraron al principio su atención en África y Asia, mundos de los que nuestra fauna y flora ibérica formaba parte y con los que hubo un tanto escaso intercambio en esa etapa exploratoria.
Buena parte del negativo impacto biológico de la dispersión espeñola -dejando aparte el de virus y bacterias humanas- fue debido a la introducción de cerdos y cabras como reservas futuras en islas pobres, y de perros, ratas, etc. en islas en las que hasta entonces no había predadores.
Luego, otros barcos de otras naciones siguieron en la vía, que ahora se ha reforzado considerablemente con la aviación. Hasta los delicados peces tropicales de Indochina están llegando, por centenares de miles a la semana, hasta Europa.
Hugo de VriesEl resultado final del proceso es que nos encaminamos a una tierra en la que las paracenosis (comunidades con especies endémicas propias) habrán desaparecido. Volvemos a las grandes masas continentales de Laurasia y Gondwana reunidas, a faunas poligenéticas qu se aclimatarán y constituirán nuevas comunidades, adaptándose en función de las bandas de temperaturas preferenciales para cada especie, y subsistiendo allí donde el clima primero y la competencia después, se lo permita. Las especies antropófilas, que se adaptan a vivir en entornos humanizados, enstán llevando ventaja hasta ahora y es de prever que en el futuro sean las dominantes o las únicas.
Y aunque en la tierra no había animales ni cosa que ofendiese a los ganados, los perros que se llevaron a la Española (Haití) y se han vuelto cimarrones, son tantos ya que son más perjudiciales para el ganado menor que lobos en otras partes” decía López de Velasco, hablando de la multiplicación del ganado.
Es evidente que fueron los españoles los que, al encontrarse con paracenosis aisladas y muy sensibles a las introducciones de especies foráneas, se dieron cuenta tanto de lo indefensas que éstas estaban ante ellas así como de las modificaciones y extinciones que la nueva situación acarrearía.
Éste es un concepto clarísimamente expuesto por Azara, que lo describe magistralmente (Álvarez López, 1935) y es el primero en explicar el concepto de Charles Darwinparacenosis, aunque no use un nombre. Incluso considera en Suramérica, siguiendo a los antiguos cronistas de Indias, los dos grantes grupos de mamíferos que a su llegada encontró y que se siguen reconociendo ahora: los parecidos a los europeos, -de origen neártico- y los que eran muy diferentes de los del Viejo Mundo, llamados ahora neotropicales.


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